martes, 11 de marzo de 2014

Ciao Facebook

Hoy me voy de Facebook y nadie se dará cuenta. Como una piedrecita cayendo en un mar infinito, mi partida creará una pequeña onda que nadie notará y su ruido al caer en el agua nadie escuchará. Más de mil trescientos millones de personas se quedan aún y quién sabe cuántos millones más habrán entrado por su propio pie a esta red infinita al final de este día. Podría irme calladito, sin decir nada, pero aún tengo amistades reales y algunas de ellas me han preguntado por qué me voy y creo que se merecen todas ellas, aún las que no me han preguntado, una respuesta.
No es una respuesta simple la mía y es, con toda seguridad, incompleta, porque no es una sola cosa la que me empuja a irme. Cuando ya me estaba yendo me encontré este escrito de Russkoff que expresa mejor de lo que yo lo haría, una buena parte de las cosas que me hacen pensar que es mejor marcharse. La verdad es que estoy harto de ser utilizado, vigilado y categorizado.  Facebook nos utiliza como si fuésemos mercancías, hace un gran negocio con nosotros y nos da muy poco a cambio. Nos utiliza a nosotros y por nuestro medio a nuestros(as) amigos(as). No quiero regalarle mis amistades a FB. Eso no se hace con las amistades, incluso si ellas no se dan cuenta.
Las relaciones que estamos estableciendo en Facebook se vuelven cada vez más superficiales. No nos tomamos el tiempo para escribir a un ser querido una carta de condolencia ante la muerte de un familiar. Ni siquiera le escribimos un email privado. En lugar de ese gesto personal, humano, optamos por lo fácil y garrapateamos algo en su muro, muy rápidamente, con  errores ortográficos incluidos. Como si no valiésemos nada. Encima pensamos que eso está bien, que relacionarnos sólo superficialmente es 'normal'. Para mí no es 'normal'. No me parece bien que nos tratemos como objetos y que tu único interés hacia mí sea mi like en tu muro cuando pusiste la foto de tu perrito. SIempre he dicho que si me vas a dar un beso me lo des bien, como dios manda, con toda la boca y que si me vas a dar un golpe lo hagás con fuerza, con el puño cerrado. Si nos vamos a relacionar escribamonos, llamémonos, que nos cueste. No quiero tu like ni te voy a dar el mío.
Nunca he tenido demasiados(as) amigos(as) pero aquellos(as) que tuve o aún tengo me han sido siempre muy queridos(as). Son muy valiosos(as) para mí aún cuando no me comunique tan frecuentemente con ellos(as). No voy a reducirlos a 'contactos' y reducir mi comunicación con ellos(as) a las superficiales y brevísimas cosas que nos decimos en FB y a darle 'likes' a sus fotos.
Ésta, que se llama a sí misma 'red social' parece más bien una red antisocial, que sustituye relaciones reales con relaciones imaginarias e inestables. Hay estudios que muestran como esta red está arruinando las vidas de muchas gentes, adolescentes sobre todo, que piensan que las relaciones aquí establecidas son las únicas posibles y piensan que si fracasan en FB, si no son populares allá, han fracasado en su vida. Esta red le cuesta ya la vida a mucha gente. Para que sus dueños se hagan más ricos cada vez. Yo me voy. Ciao.


5 comentarios:

Orlando Ortega dijo...

Mi estimado Pío. Tenés toda la razón. Seguí escribiendo, que se te da muy bien. Por ahí tenés mi correo electrónico. Te mando un gran abrazo y hasta siempre.

Pio Martinez dijo...

Estimado Orlando:

Muchas gracias maestro. Sí, por ahí tengo tu dirección y voy a tratar de ser menos haragán y escribir de vez en cuando a las amistades, vos entre ellas. Y quién sabe, quizás regrese a mi primer amor: el blogueo.

Un abrazo

Pio

p.s siempre te leo aunque no siempre te lo diga

Anónimo dijo...

Yo me fui hace tiempo de FB, por lo menos en espíritu. Desde la primera vez que cerré la cuenta y estando fuera seis meses me di cuenta que en realidad no le hice falta a nadie (mas que a mis padres, claro) y un par de buenos amigos que me escribieron para preguntarme si no me había muerto. Fue por esas dos o tres personas que volví una y otra vez,pero en realidad estoy ausente, se me fue de allí el corazón y perdí todo interés. No escribo esto con resentimiento y no lo tomo personal porque cualquiera que se ausente, se va a dar cuenta de lo mismo. Saludes Pio, buena decisión hacés. Qué tengás buena vida, y si te tropezás por allí conmigo, ojalá no te hagás el disimulado y te acordés de aquella que aún guarda tu cuento, aquel cuento, con cariño.

Martha Isabel

Pio Martinez dijo...

Estimada Isa:

¿Te acordás cómo era antes, cuando no existían estas redes anti-sociales? Entonces escribía uno un post en su blog y se quedaba esperando a que viniera "la clientela" y venían algunos y te hacían un comentario en la sección de comentarios del blog y uno se ponía muy contento de que a alquien le gustara o no le gustara lo que escribías y empezaba una conversación que era real, con personas reales que se venían juntando en derredor. Así te conocí a vos, a Natasha Natmendis, a Alejandro, a Orlando y otra gente más con la que luego empecé y (tengo aún) una relación amistosa. A algunos los he conocido personalmente, a otros los conoceré más tarde seguramente. Esto de ahora, eso de faecesbook (esta palabra la copié de Natasha) es demasiado superficial, no hay sentimiento ahí.

Entonces uno sabía que la gente leería lo que escribías y te tomabas a tus lectores muy en serio no escribías tonterías, no traías una foto de tu gatito para que viéramos lo lindo que era.

Entonces, luego de comunicarse en la sección de comentarios de los blogs uno iba y se escribía privadamente con esa gente que habías conocido y empezabas un intercambio humano, real, con ellos, más allá del espacio del blog.

Entonces teníamos cosas que decirnos, ahora, en las redes sociales nos decimos cualquier cosa en realidad. No nos tomamos en serio, no nos importamos los unos a los otros. El intercambio perdió sentido.

Pero bueno, ya parezco un anciano recordando los tiempos idos y diciendo que su tiempo era mejor.

Quiz{as empezaré a bloguear de nuevo y quizás a alguien le interese lo que escribo.

Un abrazo Isa y seguiremos viéndonos por ahí seguramente.

Pio

Anónimo dijo...

Tenemos un problema de "empachamiento social". Vos como sociólogo sabrás el término correcto de lo que quiero decir aunque no encuentre las palabras exactas para describirlo. Estamos hartos, cansados de ver gatos, perros, flores, comidas, vidas perfectas con "selfies" incluidos de los mismos contactos todos los días. Y digo contactos, porque en realidad hemos dejado de ser amigos verdaderamente preocupados unos por los otros.

Triste es que aunque en nuestro interior percibimos que todo es falso, veo gente optando por perder el tiempo poniendo "me gusta" de manera automática porque si no se hace, en represalia o porque el sistema los va a ir borrando lentamente de la memoria de sus contactos, la mayoría comenzará a ignorarlos. Veo gente demasiado ocupada gritándo: mírenme a mí, yo soy el chico popular del barrio, el rostro más lindo, el contacto más querido, el mejor humano porque me preocupo por todos y comparto las fotos de los niños enfermos. Veo gente diciendo supe que era tu cumpleaños o que se te murió un ser querido, pero como ya no estás en FB me dio pereza escribirte un e-mail, mucho menos hablarte por teléfono. Mejor regresá a FB para que veás como si me intereso por vos.

Mejor no lo has podido poner Pío, es todo tan superficial. Patético. Da miedo. Muchos como robots, sin pensar, opinar, sin leer nada más de dos segundos, sin sentir nada, creyendo que están más en comunicación con el mundo cuando en realidad están encerrados en su propia burbuja, siendo utilizados por Zuckerberg. FB no sirve ni para compartir enlaces porque ultimamente da pereza hasta seguir un link.

De toda mi experiencia de internet, bloguear es lo que más me ha llenado. Tanto por el placer de escribir como por la interacción verdaderamente humana, aunque sea virtual.

Quizás te animás a seguir escribiendo y quizás todavía hay alguien que le interese leer mi estimado Pío. ;)

Isa