A veces nos enredamos en relaciones que no llevan a ninguna parte, que para todos son a todas luces imposibles, menos para nosotros, que nos empeñamos en seguir tratando de hacerlo funcionar, una y otra vez. Tratamos y tratamos de acoplarnos, hasta que un día nos estrellamos con la dura realidad y descubrimos que no es que ella tenía un cascarón muy duro, sino que era totalmente impenetrable. Lo que quiero decirle lo dice este video mejor que yo. (Recuerde poner el sonido)
ANTES DE QUE SONARA LA ALARMA
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Eran las tres de la madrugada cuando desperté para ir al baño. Después
regresé a la cama y me acosté con la seguridad de que la alarma del reloj
sonar...
Hace 1 semana