Si ahora dejamos que la dictadura se imponga, lo que se nos viene encima es el oscurantismo total.
miércoles, 19 de noviembre de 2008
Managua, Nicaragua, 79
Porque yo se bien lo que se nos viene encima, por eso escribo, pero a veces una foto, como esta de 1979, de Marcelo Montecino, explica mejor lo que quiero decir.
Posted by
Pio Martinez
at
11/19/2008 10:47:00 p. m.
0
comments
Traídos desde todas partes
originally uploaded by soupitomarathon.
Desde todos los lugares y armados hasta los dientes, los danielistas fueron acarreados a Managua para impedir la manifestación de la oposición planeada para el día 18.
originally uploaded by soupitomarathon
En vehículos del estado y en autobuses contratados especialmente para la ocasión, las turbas, pagadas con dinero de los contribuyentes, tenían como objetivo acallar las voces de quienes repudian el fraude. Daniel Ortega no tiene (aún) un ejército para reprimir al pueblo así que tiene que utilizar sus fuerzas de choque para acallar las voces en contrario.
Los danielistas se han desgastado en estos días y en Managua han perdido mucho apoyo, incluso de los elementos criminales de los barrios marginales pues el botín que les han prometido nunca llega y porque se aburren pues sus contrincantes, los opositores al gobierno, no vienen a enfrentárseles cuando por las noches se toman las calles. Los Managuas votaron por el candidato de la oposición y están hartos de ver a las turbas en las calles, por eso los orteguistas tienen que traer gente desde los lugares más pobres del país, donde no hay empleo. Bajo la promesa de una cierta suma de dinero, un viaje en bus a la capital, una botella de licor, una comida y vía libre a sus más bajas pasiones, desempleados de los más pobres municipios del país fueron acarreados como ganado a Managua y alterar la paz y el orden.
(Por una falla de flckr no puedo mostrar los créditos de la foto, ellas pertenecen al usuario soupitomarathon)
Posted by
Pio Martinez
at
11/19/2008 07:30:00 p. m.
1 comments
martes, 18 de noviembre de 2008
Marcha vital por la democracia
Para las dos de la tarde (20:00 GMT) del día de hoy (18-11-2008) la oposición en Nicaragua ha convocado a una marcha ciudadana, una marcha pacífica, para repudiar el gigantesco fraude electoral que Daniel Ortega ha orquestado a lo largo de varios meses, utilizando a elementos paramilitares de antiguos organismos de inteligencia y un tribunal electoral a su completo servicio.
Daniel Ortega ha enviado a la calle desde la noche del día de las elecciones a sus fuerzas de choque para atemorizar a la población e imponer los resultados del fraude, los resultados de Ortega, de manera cada vez más violenta. Ortega ha dado la orden a sus elementos paramilitares de imponer su voluntad a sangre y fuego y si aún no hay muertos que lamentar es de pura casualidad. Hasta ahora ha habido decenas de heridos debido a la criminal intención del dictador de burlarse de la voluntad de un pueblo que lo ha rechazado masivamente en cada momento del viciado proceso electoral, incluyendo las urnas y que sabiendo lo que votó y lo que quiere no acepta el falseado resultado.
Cuando esto escribo son las 11:00 de la mañana (17:00 GMT) y los ciudadanos que acudirán esta tarde a la marcha andan aún en sus labores de cada día, ganándose honradamente el pan que habrán de llevarse a la boca. Los elementos orteguistas -muchos de ellos criminales a sueldo- han ido juntándose desde el mediodía de ayer en Managua, apoderándose de las calles con la orden de Ortega de evitar de manera violenta la marcha de la oposición.
En los días pasados, la “señora” Murillo, “primera dama” de la república ha mandado poner a lo largo de las calles por donde la marcha pasará, enormes armatostes de hierro en forma de casetas, dizque para resguardar del sol y la lluvia a los vendedores callejeros. Es bien sabido, pues del conocimiento popular no escapa nada, que las fuerzas de choque orteguistas volcarán estas casetas al paso de la marcha para escudarse en ellas mientras lanzan piedras y poderosos petardos a la multitud en la batalla campal que ellos han venido preparando.
Desde la madrugada y a lo largo de toda la mañana, vehículos del estado han estado descargando gente a lo largo de las vías por donde la manifestación ha informado que pasará. Elementos de baja ralea, criminales de poca monta dispuestos a todo, pagados con dinero de nuestros impuestos se bajan de los vehículos y se internan en los terrenos baldíos, escondiéndose detrás de los matorrales. Llevan su morralito de comida, botellas de licor, palos, sacos cargados con piedras, tubos que usarán para disparar sus petardos a la multitud y sacos llenos de las bombas que dispararán.
Entre las sombras de la noche se ha visto moverse rauda de un punto a otro de la capital la negra Range Rover de Lenín Cerna, quien fuera el jefe de la seguridad del estado en el gobierno sandinista de los años ochenta. Es él quien ha dirigido la criminal y gigantesca operación del fraude, es él mismo quien organiza todas las expresiones de los orteguistas, es él quien organizó el domingo la enorme operación para evitar la marcha de la oposición en León. Alguien muy cercano a él le ha oído repetir la frase “Managua no va, me corto un huevo si va”. Esta persona sin escrúpulos está dispuesta a todo para evitar el éxito de la marcha. Daniel Ortega tiene pánico, sus acciones así lo demuestran. Sabe que la gente ha votado en contra de sus candidatos y quiere imponer el terror para imponer su voluntad, caiga quien caiga.
En las rotondas la música de los orteguistas se deja escuchar a gran volumen, preparando a las fuerzas de choque para la guerra. Los que ahí se encuentran tienen en sus manos tubos, palos, piedras y debajo de las ropas llevan puñales por si acaso se produjera el combate cuerpo a cuerpo.
No, esto no suena a nación civilizada, le doy a usted la razón. Pero es que esto no es una nación, esto es un grupo humano salvaje en el que el peor de los clans quiere imponerse sobre los demás. A mí me da pena personalmente andar metido en esto, como le da pena a mis amigos intelectuales y no intelectuales, pero ellos y yo estaremos ahí, marchando, porque por el momento no nos queda de otra. No tenemos otra alternativa, hoy estamos haciendo lo que tenemos que hacer para impedir que la dictadura se salga con la suya. Bien vale la pena recibir una pedrada o un garrotazo si podemos evitar que nos arrastren a ese oscuro mundo al que hoy nos quieren llevar. Yo no sé si la gente acudirá masivamente a la marcha pues todo el mundo sabe lo que nos espera en ella, pero muchos sabemos también la vida terrible que nos espera si los orteguistas le ganan a este pobre pueblo en este día. La gente tiene miedo, veremos si puede más el miedo que el coraje. Estos son momentos sumamente críticos.
Posted by
Pio Martinez
at
11/18/2008 06:19:00 p. m.
0
comments
lunes, 17 de noviembre de 2008
Hora de las piedras pómez
A estas alturas, vista la impresionante magnitud del fraude realizado por Daniel Ortega en las elecciones municipales en Nicaragua, efectuadas el día 9, ya no cabe más pedir un nuevo conteo de los votos, pues incluso si esos votos que fueron depositados en las urnas se contaran de nuevo y sin hacer trampas, ellos no reflejan en realidad la voluntad del pueblo. Fueron miles de diferentes trucos los que la gente de Daniel Ortega realizó y gracias a ellos, la elección está tan viciada que para ninguna de las 146 alcaldías en disputa es ya posible saber realmente qué cosa es lo que la gente quería en estas elecciones, qué personas deberían ser alcaldes, qué personas tienen en verdad derecho a ser investidas concejales. A estas alturas de los acontecimientos ni uno solo de los números presentados por el Consejo Supremo Electoral es creíble pues probablemente cada número ha sido falseado. Si ahora nos concentramos en solicitar un nuevo conteo de los votos depositados en las urnas, estaremos legitimando el enorme fraude cometido. Déjeme darle un par de ejemplos, sólo para que vea usted cómo está la cosa de complicada: en esos votos depositados en las urnas no estarán los miles de votos de aquellas personas que votarían por la oposición pero que fueron impedidas de votar cuando de modo dirigido les negaron su cédula de ciudadanos, el documento que les acreditaba para votar. En cambio, en esas urnas, entre otros votos que no deberían legalmente estar ahí, estarán los votos a favor del partido en el gobierno de personas fallecidas hace ya mucho tiempo y los de jóvenes partidarios del régimen que aún no tenían la edad legal para votar y sin embargo votaron, en muchos casos más de una vez. En las urnas no estarán los votos de miles de personas que el mismo día de la elección se vieron impedidos de depositar sus votos porque los partidarios de Ortega cerraron cientos de centros de votación muchas horas antes de lo programado, cuando ya los disciplinados partidarios del régimen habían votado obedeciendo el llamado que su jefe les hiciera de votar temprano. Para su información, eso que los cínicos magistrados del Consejo Supremo Electoral llaman abstención, son en su gran mayoría nada más que personas impedidas de votar de mil maneras diferentes por los orteguistas temerosos del voto popular.
Si, por otro lado, la oposición aceptara revisar de nuevo los números que el Consejo Supremo Electoral presente para cada junta, sin ir a recontar los votos en la urna, a todo lo anteriormente dicho se agregaría un nuevo elemento que multiplica el error: los votos anulados. De manera tramposa, sin base real para ello, los fiscales del partido orteguista declararon nulos miles de votos que habían sido depositados a favor de la mayor fuerza opositora.
Podría pasarme todo el día describiendo para usted los mil vicios que esta elección tiene, los mil trucos realizados por los orteguistas a los ojos de todos, burdamente, riéndose de todos nosotros en el rostro. Podría hablarle por ejemplo de la imposibilidad estadística de la existencia de juntas receptoras de votos en las que todos los cuatrocientos votos fueron a favor del partido en el gobierno. Los casos en los que esto ocurrió fueron muchos, cuando la probabilidad de que ocurra una sola vez es tan baja que la hace simplemente imposible. Podríamos pues seguir hablando de los enormes vicios del recién finalizado proceso electoral, pero la hora de hablar ha terminado ya. La hora de actuar se ha llegado, la hora de exigir, del modo que sea, que se lleven a efecto nuevas elecciones, de nuevas maneras, con nuevas personas, de tal modo que esta vez sea posible saber cuál es la voluntad popular.
Este es el momento más crítico en la historia de la Nicaragua democrática. Nunca como hoy estuvo la frágil, naciente democracia, en mayor peligro que ahora. Es hora de salvar la democracia al costo que sea, no mañana, hoy, pues ya mañana no habrá nada que salvar. Si en este momento no actuamos ya no habrá más mañana.
Ya no se trata de salir a la calle para pedir que se le entregue la alcaldía a nadie, es hora de salir y exigir que se realicen nuevas elecciones, al costo que sea, para que podamos escuchar la voz del pueblo, la voz de Dios, que con tanto truco de Daniel Ortega no hemos podido escuchar.
Ahora iremos a la calle, pero no a defender candidatos porque a estas alturas ya no hay más candidatos, ahora iremos a la calle a defender la violada democracia, a evitar que la echen a los perros. Yo no me quedaré aquí en mi cómodo, agradable rinconcito, esperando que sean otros los que vayan a salvarla, a que sean otros los que saquen por mí las castañas del fuego. Yo estaré ahí, presentando la cara. Usted, ¿qué hará?
Posted by
Pio Martinez
at
11/17/2008 03:13:00 p. m.
0
comments
domingo, 16 de noviembre de 2008
Fraude enorme, desmedido
Sin tapujos, sin dobleces, voy a expresarle a usted aquí mi opinión sobre las recién pasadas elecciones municipales realizadas en Nicaragua, tómela usted en lo que para usted vale la humilde opinión de un ciudadano honrado, que tuvo la oportunidad de observar desde muy cerca el proceso electoral en cada uno de sus diferentes momentos y quien obtuvo de fuentes confiables la información sobre aquellas cosas que no pudo observar directamente.
Déjeme decirle de una vez mi conclusión, que luego le explicaré: estas elecciones fueron tan fraudulentas, sus resultados están tan alejados de la realidad que aquí lo único que cabe es desconocerlas, no aceptar sus resultados y exigir celebrarlas de nuevo, esta vez de otras maneras, que garanticen que los resultados expresen en realidad el deseo de la población.
No nos enredemos con complicadas definiciones. El voto de los ciudadanos expresa su voluntad, su deseo, es su voz, si los resultados que la autoridad electoral presenta no son el fiel reflejo del voto popular y son otra cosa muy diferente, puede hablarse entonces de fraude y en el caso de las recién pasadas elecciones se ha hecho una manipulación tan extrema de la voluntad popular, un acomodamiento tal de los resultados que ya a estas alturas no es posible saber en cada caso, qué fue en realidad lo que el pueblo deseaba, cuál era su voluntad y a quién quería elegir. A estas alturas de los acontecimientos, los datos que el CSE presenta no son creíbles para ninguno de los municipios en los que se realizó la elección. Los números que el CSE presenta son para cada caso, los números que el danielismo le ha dictado al consejo. Este proceso fraudulento ha dejado muy atrás cualquier otro fraude electoral cometido en la historia de Nicaragua. En su afán de quedarse con todo el poder el danielismo ha cometido una enorme torpeza y ha producido unos resultados que nadie con dos dedos de frente puede creer.
Escamotearle al pueblo sus votos, robarle su elección, es un enorme crimen y en estas elecciones el Consejo Supremo Electoral se convirtió en una asociación ilícita para delinquir, perdiendo hasta su último velo de legitimidad. Ha dejado de ser una institución para transmutarse en un nido de criminales al servicio de Daniel Ortega. Si en Nicaragua hubiese justicia desde el primero de los magistrados hasta el último funcionario del CSE, todos deberían ser juzgados por el horrendo crimen que hoy han cometido contra su pueblo.
El fraude electoral que hemos presenciado, que ha sido realizado burdamente, torpemente, ante nuestros sorprendidos ojos, ha sido planificado y dirigido como una operación militar con el objetivo de que los resultados electorales fuesen favorables a la pandilla de Daniel Ortega, esa que se cobija bajo las siglas FSLN y ha sido realizado con la absoluta complicidad de Arnoldo Alemán, el jefe de la otra pandilla. Nada, absolutamente nada en este proceso fraudulento ha sido dejado a la casualidad, todo, absolutamente todo, es el resultado de una intensa planificación y una ejecución realizada con precisión militar. No es por nada que la operación fraude electoral ha sido dirigida por quien fuera el director y por las estructuras de lo que en el primer gobierno sandinista fuese la temida Dirección General de Seguridad del Estado, que ahora funciona en la sombra, de manera casi invisible, pero dejando tras de sí su profunda huella.
Desde muchos meses antes del día de la elección, en las amplias oficinas en las que los dirigentes de estas fuerzas oscuras paramilitares se reúnen para planificar sus actividades delictivas, el proceso electoral todo fue desmenuzado hasta en su más pequeña pieza con el objetivo de manipular cada una de las piezas, dirigiéndolas de tal modo que la suma de las acciones produjese al final el resultado que Daniel Ortega deseaba obtener. Había mil diferentes maneras de afectar el proceso electoral y ellos planearon utilizar y utilizaron cada una de esas mil maneras, con una total falta de respeto por la voluntad del pueblo y utilizando para ello los recursos del estado, gastándose millones de dólares provenientes del erario público en pagar el masivo fraude. Todas esas diversas manifestaciones del fraude de las que vamos sabiendo ahora, descubriendo, recordando, no son “anomalías”, no son acciones aisladas, todas ellas son piedras que cuando vamos poniéndolas juntas las unas con las otras van convirtiéndose en el enorme edificio del fraude que los danielistas y sus colaboradores construyeron, un fraude gigantesco, cuyos resultados nos quieren ahora hacer tragar bajo amenaza y más tarde pretenderán imponer a sangre y fuego.
Ahora sólo queda desconocer la elección para hacerla de nuevo, de otro modo, cueste lo que ello cueste. Se ha llegado el momento de las piedras pómez. Ahora habrá que beberla o derramarla.
Posted by
Pio Martinez
at
11/16/2008 11:44:00 p. m.
0
comments
sábado, 15 de noviembre de 2008
Esto parece Macondo
¿Se acuerdan ustedes de aquel pasaje en Cien Años de Soledad en que hay una matanza enorme de obreros agrícolas del banano y que los miles de cadáveres son llevados a tirar al mar en trenes bananeros? Uno de los Buendía sobrevive y cuando cuenta la matanza lo ven como loco porque según todo el mundo dice aquella matanza no ocurrió, nadie la vio, nadie la recuerda, no existió.
Así me siento ahora aquí, como el Buendía sobreviviente, viendo como hay gente que va tendiendo una enorme cortina de humo en el ambiente, cubriendo la sucia pata del fraude con una manta blanca, haciendo como si nunca hubiera existido. Hay una campaña enorme para hacer creer a la gente que Eduardo es como un cipote malcriado que no quiere aceptar la voluntad de la gente expresada en los votos. Se siembra la duda en la población, se dice que Eduardo sólo quiere desestabilizar el país, que en todo el país los candidatos perdedores aceptan su derrota, menos él. Se envía a las turbas a las calles y se dice que son pobladores indignados por el proceder de Eduardo. Hay mil hilos tendiéndose en esta trama gigantesca. Para usted, para mí y para la gente buena de este país es claro que hubo fraude enorme, colosal, de mil y un rostros, de mil y una maneras. Sin embargo yo mismo incluso empiezo a dudar de mi cordura, tan fuerte es la campaña de confusión, tan alto es el volumen del ruido en el ambiente.
Después de este post me sentaré y continuaré escribiendo mi informe personal de esta elección, para mis hijas, para ustedes, para mi memoria personal, para que no se nos olvide lo que está ocurriendo aquí, el crimen horrible que los más retrógrados elementos de esta sociedad están ahora cometiendo. Para que no se nos olvide la fecha terrible en que se perdió el país, en el que el país entró en la barbarie. A este paso que vamos, pronto dejaremos todos de tener país y seremos como Somalia que ya no se llama así sino Somali-land porque ya no hay un país ahí sino un territorio en el que diversas pandillas criminales se reparten el poder. Pero no, quizás no, quizás podremos aún recuperarlo y el cuento terrible que les he venido contando tenga un final feliz. Esto es lo que tenemos todos que procurar.
Hay voces en el ambiente, gente que aún protesta, que pelea, aún hay lucha. Ya ni siquiera luchamos por la alcaldía que Eduardo ganó y le robaron ni por todas las otras que también se ganaron, ahora la lucha es lucha por la democracia. Yo quisiera decirles que los malvados, los delincuentes no pasarán, no prevalecerán, pero ya no estoy tan seguro como lo estaba cuando llegué al país hace quince días, esos quince días que parecen quince años de tan intensos que han sido. Quizás luego de la marcha del domingo en León podré estar más seguro, ojalá. Quizás les tenga entonces buenas noticias, quizás el martes escribiré jubiloso.
He estado en los más privilegiados puntos de observación, entre la gente clave de la elección, he votado y he observado, me he hecho de una opinión que he ido compartiendo con ustedes y otras gentes, mi gente, porque lo siento casi como una obligación. Yo no puedo ser imparcial, ni quiero serlo, yo estoy del lado de la democracia frente al monstruo horrible de la dictadura. No quiero que mi gente viva en el oscurantismo, la tristeza, el reino del terror.
Después de escribir mi informe me iré a hacer lo que creo correcto en este momento, iré a apoyar a Montealegre, aunque no sea su fan, porque creo que es lo único que ahora nos queda por hacer. Como dijo un amigo, por la democracia me tragaré un ratón..
No, no pasarán, no prevalecerán, nosotros somos más y somos mejores, no puede ser posible que nos derroten.
Posted by
Pio Martinez
at
11/15/2008 04:14:00 a. m.
2
comments
viernes, 14 de noviembre de 2008
Cerrado por inventario
(Esta nota va sobre todo dirigida a quienes no están en Nicaragua y leen mis notas para darse cuenta de las cosas que sienten los que viven acá o los que como yo, andan de paso)
Mis disculpas por reportarme hasta ahora, pero muchas ganas no me quedan de escribir.
Es madrugada del día 14 cuando esto escribo, unas pocas horas después de que un grupo de criminales entre risas y bromas anunció que pretenden robarle la voluntad a este pueblo adormecido declarando ganador de la alcaldía de Managua a un tipejo cuyo única gracia es saber besar las botas del aprendiz de dictador, las mismas botas que una vez y otra vez lo patearan en el pasado y de nuevo, cuando ya no le sirva lo patearán de nuevo. Le darán la alcaldía de Managua al candidato que a pesar de todas las acciones del plan de fraude electoral echado a andar desde hace meses por las más oscuras fuerzas orteguistas, a pesar de los mil y un trucos puestos en escena el domingo para evitar que votara la gente del otro candidato y a pesar de los robos burdos efectuados y las anulaciones de los votos del otro, a pesar de todo eso, sacó la menor cantidad de votos. Esa asociación de delincuentes cobijada bajo las siglas CSE (Consejo Supremo Electoral) está haciendo lo que quiere con los votos de la gente, repartiendo alcaldías y nombrando concejales como les da la gana y no como la gente les ha mandado hacer. Se están limpiando sus grasosos e inmundos fundillos con la voluntad popular.
La institucionalidad de este país tiene fecha de defunción, Ortega y su grupo oligarca le acaban de dar la última puñalada, han cavado su tumba y le han echado la primera palada de tierra.
Hace días dije que o nos rebelábamos o nos jodíamos y es ahora precisamente el momento en el que se define cual de las dos caminos tomaremos.
Entenderán que no tengo muchas ganas de escribir, pues aunque desde hace semanas he venido anunciando que esto iba a ocurrir, la certeza del hecho consumado es muy difícil de asimilar desde aquí. Es que yo no tengo tanta confianza en levantamientos de este pueblo que anda por las calles como un sonámbulo, y estoy casi seguro que no apoyarán al pueblo esos que a sí mismos se llaman empresarios (esos que se agrupan en el COSEP), pero que sólo son pedigüeños y sólo pueden vivir y prosperar bajo el ala protectora de papá gobierno, seres temerosos como animalitos silvestres, que al primer sombrerazo, a la primera amenaza de que les revisarán la cuenta de sus impuestos, corren a refugiarse y retroceden en sus actitudes. Ojalá me equivoque, pero creo que en lo que vaya a ocurrir no habremos de contar con el apoyo de ese grupito.
El gordo Alemán, cómplice en este crimen, no importa lo que diga o parezca andar haciendo ahora, aparecerá en cualquier momento diciendo que acepta los resultados porque así se lo ha mandado el jefe de la otra pandilla, en este momento dominante. ¿Alguien en la lista quiere apostar en contra de eso? No me caerían mal unos bollitos. Creo que al final del cuento dejarán solo a Eduardo (otra vez: ojalá me equivoque), empezando por los políticos, después nos iremos yendo todos, uno por uno y en molote y Eduardo al salir apagará la luz, si es que acaso es él el último en salir.
Quizás mañana por la mañana amanezca yo de mejor humor, más positivo, pues así suele ocurrir conmigo, pero no quise escribirles mañana por la mañana, sino ahora, que ando bravo, decepcionado y triste por aquellos de los míos que se quedarán aquí y por todos aquellos que se marcharán porque en este país, mi país, su país, no habrá ya más espacio para la gente buena e incorruptible y se apoderarán de todo las más oscuras fuerzas, los valores de los pobres de espíritu y la tristeza se enseñoreará en el país de cuento. Reinará la desidia, el abandono, la desesperanza, el desamparo, el miedo. Yo ya lo vi ocurrir una vez y me da mucha pena por los jóvenes que ahora lo vivirán por vez primera y por los viejos que verán resurgir sus viejas pesadillas.
Yo no sé cuantos y cuantas de ustedes vivieron en este pais en aquellos años del sandinismo. Entonces había entre los sandinistas gente buena y habíamos otros, gente buena también, que no éramos sandinista y queríamos todos hacer revolución, queríamos cambiar las cosas para bien. El danielismo, esta cosa que ahora se ha adueñado del poder es otra cosa que aquello, o mejor dicho, es lo peor de aquellos años y lo peor de la gente, es como esa nata que flota en la olla cuando cocés frijoles y tenés que sacar y botar, es como el pus en la herida infectada, basura pura señores y señoras. Porque conozco bien esa sub-especie de gentes tengo ahora temor de lo que llegará. He visto los ojos inyectados en sangre de los jovencitos lumpen destruyendo los bienes de las gentes honradas y me da un hondo pesar por nuestra gente, incluidos ellos mismos, porque como dijera aquel que ustedes siguen desde hace dos mil años, ellos no saben lo que hacen. Los que sí lo saben son los tramposos en el poder, los zopilotes que habrán de gobernar este gran basurero en el que este país se habrá de convertir, si es que los dejamos hacer. Si los dejamos hacer aquí ya no habrá país para nadie. Me encantaría decir "no pasarán", pero no voy a decirlo esta noche, a lo mejor lo hago mañana por la mañana, esta noche estoy cerrado por inventario.
Saludos
Posted by
Pio Martinez
at
11/14/2008 09:02:00 a. m.
0
comments
jueves, 16 de octubre de 2008
Entonces, ¿qué va a hacer?
Usted aprendió a sumar y restar, sume cuantos votos sacaron los liberales y los que iban con Eduardo en Managua en las últimas elecciones presidenciales y digame ¿usted de veras cree que esa gente que votó por el candidato liberal y por Eduardo se voltearon ahora y votaron por los sandinistas que ya nadie quiere? ¿usted cree que de veras hubo tantos votos nulos, tantos votos en blanco? ¿usted les va a creer que la gente prefiere al candidato de Ortega?
¿Usted se va a quedar ahí tranquilito en su casa el día después de las elecciones aceptando que la dictadura de un paso enorme hacia adelante pasando por encima de usted y de los suyos?
Ahora déjeme decirle que es lo que yo haré si es que logro subirme en un avión y salir para el paisito antes de las elecciones. Yo voy a salir a la calle y voy a irme a la plaza, solo o a lo mejor acompañado por usted, y me voy a poner a gritar y a exigir que las elecciones se vuelvan a hacer, esta vez supervisadas por observadores internacionales, como aquella vez en 1990 y no me voy a mover de esa plaza hasta conseguir ese objetivo o hasta que me saquen, del modo que sea, si es que pueden.
Es que fíjese usted que si ahora se deja meter este gol no habrá ya nada que pueda detener a esta dictadura. Esta es la última oportunidad que tendremos de detener a Ortega y desmontar el diabólico pacto por las buenas, sin tener que hacer de nuevo enormes sacrificios humanos, sin derramar la sangre de los jovenes. Si ahora dejamos que Ortega nos pase por encima, apeárnoslo después será muy pero muy difícil. Usted eligió a Ortega para presidente, no lo deje que se convierta en dictador, llamelo al orden y si no hace caso pues habrá que bajárselo de la presidencia. ¿Usted cree que eso no es posible? Levante la cabeza y mire un poco hacia atrás y acuérdese como fue que nos echamos al pico a Somoza. Este dictadorzuelo es más débil que aquel y yo le garantizo que no aguanta un sacudión.
Posted by
Pio Martinez
at
10/16/2008 12:53:00 p. m.
0
comments